I
Puso el nombre Minerva a su hija mayor. Interiormente, anhelaba que la inteligencia y la sabiduría confluyeran en su cuerpo, cuando madurara. Algo de ello ocurrió. Fue una buena tejedora, pero sabia resultó cuando –entre los candidatos que se le cruzaron- eligió de marido a Júpiter Cisneros, dueño de las más grandes fábricas textiles del país.
II
En ninguna de las seis caras del cubo puedo ubicarme. No cabe ni mi sombra. Y sin embargo, las seis letras que rotulan sus superficies escriben corpus.
III
Saturno y Cronos se odian, porque la mitología los ha juntado en uno solo y no tienen nada que ver. En nada se parecen. Y ocurre que los estudiosos no mueven una tecla para que el equívoco de siglos se arregle de una buena vez. El doctor Spadagna presenta una tesis en la Universidad de Bologna, para que al menos los italianos –grandes culpables en esto- revisen el entuerto. A la semana, declaran su cátedra vacante.
IV
Que Artemisa sea hermana gemela de Apolo no es ningún accidente. Zeus y Leto han asumido el riesgo familiar. Ella es un Apolo femenino. A igual que él, está armada con un arco. Y en la guerra de Troya estuvieron juntos, apoyando a los troyanos. En los últimos siglos se ven poco. La modernidad los ha alejado. Ya no la llaman para el nacimiento de los niños, que llegan con partos asistidos, y los animales paren solos.
V
Me fascinan los libros de mitología. Las láminas todas iguales: desnudos y túnicas, trofeos y espadas, coronas y sandalias. Por ellos me doy cuenta que el Olimpo era un territorio de incestos, pero a la vez, un cielo de ritos y consagraciones. Ningún dios fue descalificado, por los siglos de los siglos. Y el paganismo no obló por ellos –pienso, digo- ni un solo céntimo.
VI
La última vez que Venus estimuló a Neptuno, comprendió que éste era impotente. ¡Pobre Anfitrite! Pura armadura. Con él no habría descendencia. Y a la mitología hay que dejarla tranquila…Venus abrió entonces su tocador, se maquilló de nuevo y salió a la busca de algún historiador distraído.
Buenísimo Dr Taveras , me encanta la mitología y están muy buenos estos breves en tu libro.
ResponderEliminarFelicitaciones
Marisa Aragón Willner